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Tortilla de papa (la de toda la vida, que siempre salva)

Un plato reconfortante que grita casero
Un plato reconfortante que grita casero

Esta es de esas comidas que resolvés con pocas cosas y te dejan la casa oliendo a comida casera de verdad. Sirve para cena, para vianda o para cuando no tenés ganas de pensar mucho.

Rinde 3 a 4 porciones.

Ingredientes

  • 4 papas medianas (o 5 chicas)

  • 1 cebolla grande

  • 4 huevos

  • Aceite (el necesario para cocinar las papas)

  • Sal

Opcional: pimienta o perejil.

Paso a paso

1. Prepará las papas

Pelá las papas y cortalas como te sea cómodo: en cubitos chicos o en láminas finas.

Acá no hay forma “correcta”, solo tratá de que sean más o menos parecidas para que se cocinen parejo.

2. Cociná las papas

Tenés dos caminos:

  • Fritas: quedan más sabrosas y con textura clásica de tortilla.

  • Hervidas: más livianas, más suaves, también funcionan perfecto.

Si las hervís, hacelo hasta que estén tiernas pero no deshechas (unos 10–12 minutos desde que hierve el agua).

Si las freís, fuego medio hasta que estén cocidas por dentro y apenas doradas por fuera.

3. La cebolla

Cortala chiquita. Cocinála junto con las papas o aparte, hasta que esté bien transparente y dulce.

Si te hace llorar, es normal. Mojar una servilleta y dejarla al lado a veces ayuda más de lo que uno cree.

4. Uní todo

Batí los huevos en un bowl con una pizca de sal. Sumá las papas y la cebolla ya cocidas.

Mezclá suave, sin romper todo.

5. Cocción de la tortilla

Sartén con un poquito de aceite. Fuego medio.

Volcás la mezcla y dejás que se cocine despacio.

Cuando ves que los bordes están firmes, la das vuelta con ayuda de un plato o tapa.

Terminás la cocción del otro lado 2–3 minutos más.

Si no te animás a darla vuelta en la sartén, no pasa nada.

Podés pasar toda la mezcla a un molde aceitado y terminarla en el horno a 180°C hasta que esté firme y doradita arriba. Sale igual de bien, solo cambia la forma. 

6. El punto justo

La tortilla no tiene que quedar seca. Tiene que quedar firme pero todavía un poquito cremosa adentro.

Si la cocinás de más, se pone pesada.

7. Si te sobra (o si la querés planear)

Se guarda perfecto en heladera 2–3 días. Se puede comer fría o calentada en sartén.

También se puede freezar en porciones.

El detalle que cambia todo

La diferencia entre tortilla buena y mediocre no es la receta. Es no apurar el fuego.

Si la hacés tranquilo, queda mejor siempre.


Si te quedaron dudas de estas recetas o querés más ideas de comidas fáciles que te salvan la semana sin complicarte, podés sumarte al CLUB COCINA SIN PENSAR

Ahí está todo más ordenado para cuando no querés pensar qué cocinar.

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